“Llevados por la ciencia y el interés, los seres humanos no podrán saber jamás repartirse los bienes y los derechos. Nadie va a sentirse satisfecho y todos hablarán de todos, sentirán envidia, se terminarán matando. Todos, hoy en día, no aspiran más que a separar su personalidad del resto y gozar individualmente de la vida en plenitud. Él sólo acumula fortunas, se vanagloria por su poder, por su riqueza y, como un insensato, no sabe que cuántas más riquezas junta, más hundido está en una impotencia fatídica.” Líneas que me recordaron las preocupaciones de nuestra sociedad y que no son nuevas a juzgar por cuando Fedor Dostoievsky escribió “Los Hermanos Karamasov”, de donde provienen, cincuenta años antes de la Revolución Rusa en 1917. Preocupaciones tales como la pobreza y el hambre, la desigualdad, la falta de educación, la inseguridad...
Es cierto: si todos tuvieran trabajo, salud y educación la inseguridad sería menor. Y la violencia. Pero no del todo, ¿verdad? Buena parte de los delincuentes están bien alimentados, bien educados, con buena formación. Conocemos nuestros defectos: ambición desmedida, egoísmo, la poca disposición al esfuerzo y al sacrificio. La envidia y la competencia que engendra. Creo que es un buen fundamento para sostener que aún educados y bien alimentados la inseguridad persistiría. Con otra característica sí, pero persistiría.
¿Hay razones comunes para que la inseguridad en escenarios distintos, el de gente educada y alimentada y el otro donde no lo está, exista? Yo creo que sí. No soy sociólogo. He pensado un poco el tema nomás; pero he aquí la ventaja del blog: puedo escribirlo.
En la sociedad predomina la valorización del TENER antes que la del SER. Es el origen de la espiral de actividad del hombre con el solo objetivo de tener más. Más de lo que necesita y aún de lo que no necesita, y cuanto más evidente y ostentoso mejor. Y lamentablemente se toma como natural que sea así.
La sociedad de consumo, yo diría la industria del consumo, utiliza, precisamente para estimularlo, el argumento de que en realidad se “es” cuanto se “tiene”. Se “es” cuando se tiene una marca de ropa, o de reloj; o cuando se viaja a “Punta”, o se vive en un barrio cerrado o en un lujoso PH o si tiene una “cuatro por cuatro” aunque nunca salga del asfalto.
Ciertamente se ha encarnado en toda la sociedad esta ansiedad por “tener”. Y digo ‘ansiedad’ no casualmente sino porque quien “no tiene lo que hay que tener”, y claro que no me refiero a lo necesario, se angustia, se deprime y su autoestima cae tanto que lo arrastra a los más variados destinos: desde el terapeuta hasta la droga y el alcohol, pasando por la desdicha familiar o los problemas de pareja. Se comienza sublimando la frustración de alguna manera y luego se sigue recurriendo a cualquier medio para poder “tener”. Puede ser progresiva o instantánea la transición –según la “elasticidad” de cada conciencia-, pero se canaliza, esto sí, de distinta manera entre excluidos e incluidos.
Los primeros buscan su inclusión en la sociedad y como ésta predica que es necesario tener y cuanto más mejor, para lograrlo buscan trabajar primero y si no es posible así, porque no lo dejan o porque no quiere, pues entonces cualquier medio puede llegar a ser válido. Y llega el raterismo, el robo a mano armada, el asesinato… una violencia.
Los segundos ya están incluidos de manera que lo que buscan es otra cosa. Aquí juega la competencia –no exenta de envidia- en base a la acumulación: triunfa quién más tiene. Cuanto más y mejor más triunfador es. No hay medio al que no recurra para serlo. Si no lo consigue es que “no triunfó en la vida”. La educación le abre caminos a otro tipo de delitos para “triunfar”. Antes se llamaban “ladrones de guante blanco” y hoy corruptos. Y llega la estafa, la coima, la malversación, el prevaricato… otra violencia.
Sostengo que el delito y la violencia tienen su origen antes en esta subversión de valores, el privilegiar al TENER antes que al SER, que en la falta de educación y el hambre.
Imaginen que fuera todo exactamente al revés, el SER antes que el TENER, y que el triunfador fuera el más solidario y capaz… ¿es que existen medios violentos y delictivos para ser más capaz y solidario que el vecino? ¿Se le podría robar a alguien su solidaridad? No. Claro que no. El ser triunfador no exigiría tener más sino “apenas” ser más. Pero un SER más que beneficia al otro. Que no lo excluye.
Un mundo ideal, ¿verdad? Sí. ¿Imposible? No.
lunes, 17 de agosto de 2009
viernes, 24 de julio de 2009
Mucha Bronca
Si han tenido la generosidad de leer anteriores “entradas” habrán notado que han sido escritas con ganas, con convicción pero también con calma. Digo: mis notas no parecían una catarsis ¿verdad? En realidad fueron catarsis light. La de hoy es de verdad.
Cansado y con bronca. ¿Leen Uds. los diarios? ¿Miran televisión? ¿Escuchan la radio? ¡Siempre lo mismo desde hace años!: la miseria, la falta de trabajo, la fragilidad de los ministros de economía, la inflación, el oficialismo por acá, la oposición por allá, los sindicatos que se separan o unen, todo con nosotros como testigos pasivos.
En “Lo Urgente y lo Importante” escribía que “Republicana, Representativa y Federal” era la forma de gobierno establecida por nuestra Constitución y el sello distintivo de nuestro Modelo de País. ¿No lo descubrí yo, verdad? ¿Lo dicen todos, verdad?...
¡¿Entonces por qué nadie se preocupa y ocupa para que sea cierto?!
Dejémonos de historias lejanas, ¿eh? Quedémonos por acá cerca: ¿en los últimos veinticinco años de democracia quién se ocupó verdaderamente de que tuviéramos un gobierno Republicano, Representativo y Federal? ¿Y si se ocuparon qué es lo que pasó?
Republicana. Los tres poderes no son tres, son uno predominante sobre dos subordinados. Es una mescolanza de poderes. Y no de ahora. ¿Cuándo en veinticinco años han sido tres poderes fuertes e independientes?
¿Cuándo ha sido Republicana de verdad nuestra forma de gobierno?
Representativa. ¿Cuándo en veinticinco años hemos sido gobernados por mandatarios que atiendan la voluntad de sus mandantes? ¿A quién representan los “dedócratas” que convalidamos -¿irresponsablemente?-, en las elecciones generales? ¿A quién responden entonces?
¿Cuándo ha sido Representativa de verdad nuestra forma de gobierno?
Federal. ¿De qué federalismo nos hablan si el gobierno central siempre fue unitario, hoy más que nunca, y acapara y administra a su antojo la economía de las provincias? ¿De cuál hablan si el gobierno central “baja línea”, aprietes económicos- financieros mediante, para subordinar la política de las provincias? ¿De qué federalismo nos hablan si las provincias se extinguen sin el poder central cuando debería ser exactamente al revés: que el poder central se extinguiera sin las provincias?
¿Cuándo ha sido Federal de verdad nuestra forma de Gobierno?
Manifiesto final. Sin dejar de agradecer esta democracia imperfecta que nos permite manifestar libremente y preocuparnos por mejorarla, algunas preguntas finales y los dejo:
¿Es que nuestros políticos y gobernantes no saben o no pueden plasmar en nuestro país el mandato de la Constitución, o no quieren? ¿Es incompetencia o hipocresía?
¿Seguiremos nosotros siendo objeto de tanta mentira y permitiendo que nos mientan sabiendo que saben que lo sabemos?
¿Por cuánto tiempo más seguiremos dejando espacios para que lo ocupe cualquiera y hagan de nuestro país, de nosotros, de nuestros hijos y “de los hijos que de nuestros hijos vengan”(*) los que les de la gana?
¿Cuándo dejaremos nuestra medida personal de indiferencia y de hipocresía e irrumpiremos cambiando la historia con nuestra participación activa?
¿No están cansados como yo de este estado de cosas? ¿No les da mucha, pero mucha bronca?
(*) No sé si originada en él pero es una frase que le escuchara frecuentemente a Hugo Guerrero Marthineitz en su recordado Show del Minuto en los 60'
Cansado y con bronca. ¿Leen Uds. los diarios? ¿Miran televisión? ¿Escuchan la radio? ¡Siempre lo mismo desde hace años!: la miseria, la falta de trabajo, la fragilidad de los ministros de economía, la inflación, el oficialismo por acá, la oposición por allá, los sindicatos que se separan o unen, todo con nosotros como testigos pasivos.
En “Lo Urgente y lo Importante” escribía que “Republicana, Representativa y Federal” era la forma de gobierno establecida por nuestra Constitución y el sello distintivo de nuestro Modelo de País. ¿No lo descubrí yo, verdad? ¿Lo dicen todos, verdad?...
¡¿Entonces por qué nadie se preocupa y ocupa para que sea cierto?!
Dejémonos de historias lejanas, ¿eh? Quedémonos por acá cerca: ¿en los últimos veinticinco años de democracia quién se ocupó verdaderamente de que tuviéramos un gobierno Republicano, Representativo y Federal? ¿Y si se ocuparon qué es lo que pasó?
Republicana. Los tres poderes no son tres, son uno predominante sobre dos subordinados. Es una mescolanza de poderes. Y no de ahora. ¿Cuándo en veinticinco años han sido tres poderes fuertes e independientes?
¿Cuándo ha sido Republicana de verdad nuestra forma de gobierno?
Representativa. ¿Cuándo en veinticinco años hemos sido gobernados por mandatarios que atiendan la voluntad de sus mandantes? ¿A quién representan los “dedócratas” que convalidamos -¿irresponsablemente?-, en las elecciones generales? ¿A quién responden entonces?
¿Cuándo ha sido Representativa de verdad nuestra forma de gobierno?
Federal. ¿De qué federalismo nos hablan si el gobierno central siempre fue unitario, hoy más que nunca, y acapara y administra a su antojo la economía de las provincias? ¿De cuál hablan si el gobierno central “baja línea”, aprietes económicos- financieros mediante, para subordinar la política de las provincias? ¿De qué federalismo nos hablan si las provincias se extinguen sin el poder central cuando debería ser exactamente al revés: que el poder central se extinguiera sin las provincias?
¿Cuándo ha sido Federal de verdad nuestra forma de Gobierno?
Manifiesto final. Sin dejar de agradecer esta democracia imperfecta que nos permite manifestar libremente y preocuparnos por mejorarla, algunas preguntas finales y los dejo:
¿Es que nuestros políticos y gobernantes no saben o no pueden plasmar en nuestro país el mandato de la Constitución, o no quieren? ¿Es incompetencia o hipocresía?
¿Seguiremos nosotros siendo objeto de tanta mentira y permitiendo que nos mientan sabiendo que saben que lo sabemos?
¿Por cuánto tiempo más seguiremos dejando espacios para que lo ocupe cualquiera y hagan de nuestro país, de nosotros, de nuestros hijos y “de los hijos que de nuestros hijos vengan”(*) los que les de la gana?
¿Cuándo dejaremos nuestra medida personal de indiferencia y de hipocresía e irrumpiremos cambiando la historia con nuestra participación activa?
¿No están cansados como yo de este estado de cosas? ¿No les da mucha, pero mucha bronca?
(*) No sé si originada en él pero es una frase que le escuchara frecuentemente a Hugo Guerrero Marthineitz en su recordado Show del Minuto en los 60'
Etiquetas:
bronca,
catarsis,
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hipocresía
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